Cuento de ciencia ficción. El Mediterraneo: el segundo mar muerto

La crisis humanitaria estaba desbordando a Europa, los cercos no alcanzaban para parar a los hambrientos, a los refugiados de guerras consecuencia del expolio de los países poderosos. De aquellas economías sedientas de recursos naturales que movían su desequilibrado y caótico sistema,  basado en antiguas fórmulas caducas de consumo.

Los señores de la guerra, eran conscientes de las causas y las consecuencias, pero no esperaban la variable: la respuesta del pueblo.

Hartos de los engaños, las estafas, la corrupción, la desigualdad  y la gran manipulación mediática. Toman las riendas!. Las familias acogen a niños refugiados de guerras,  muchos de los cuales eran objetivo de mafias de trata de personas y redes de prostitución. Siguieron el ejemplo de Lampedusa, la primer isla del mediterráneo en  recibir miles de muertos en sus playas, en sus redes de pesca. El primer pueblo en acoger refugiados del hambre.

La gran Europa no esperaba esta reacción, pensaban que el pueblo seguiría igual de anestesiado como en tantas otras atrocidades y genocidios, que han quedado en el olvido.

El mediterraneo: el segundo mar muerto

La entrada por tierra se había vuelto incontrolable para algunos gobiernos. Enfrentar y dividir había sido la estrategia empleada y estaba dando resultado. La otra estrategia,  mucha cortina de humo, y eso se les daba de maravillas.

Mientras la tierra y el aire se podía controlar, el mar se había convertido en una auténtica zona de piratas. Nos devolvía la historia a tiempos de bucaneros y mares sembrados de guerra.

Las mafias estaban incontrolables, cada vez más organizadas para cruzar refugiados por el mediterráneo, mar bautizado «el segundo mar muerto».

Frente a la pasividad del gobierno de Europa, nace  un grupo de piratas  a sueldo,  hundían las embarcaciones con refugiados. Un grupo terrorista cuyo objetivo era limpiar el mar y Europa de chusmas. Se financiaban gracias a las leyes permisivas de los paraísos fiscales, del trapicheo en distintas redes de mafia y  se rumoreaba que grandes capitales los sustentaban.

Y por supuesto, para recobrar el equilibrio en el mar, nació un  grupo de personas que rescataban refugiados.

Los organismo oficiales, los gobiernos, la ONU.  Actuaban de mediadores imparciales. En definitivas habían creado cada pieza del juego.

En televisión, los famosos, las revistas, las redes sociales habían convertido en tendencia el viajar en un crucero de lujo por el mediterráneo.  La frivolidad de encontrarte con un cayuco era trending topic.  Pagaban por esa  experiencia, por tener la oportunidad de vivenciar en primera persona un refugiado, hacerse una selfie para subir a instagram. Gente frívola que lo que deberían hacer es hablar con sus abuelos, a los que tienen aparcados en un geriátrico, lleno de vivencias de hambre y guerra.

Los humanos nos acostumbramos fácilmente a todo, nos adaptamos. Pasamos de ver playas devastadas por el hombre, a playas con  cadáveres de seres humanos, de  aquellos  con menos suerte que tú.

Te quieren culpar!. Yo no te culpo, solo te pido que abras los ojos para no repetir la historia.

Vaquera del espacio.

Fotos: Eneko 20 minutos

También te pueden interesar: Puertas cerradas cuento

 

chapatte_2015_04_24

El mediterraneo: el segundo mar muerto

Actualización — 18 de julio de 2017

Dos años después de escribir este cuento, una noticia volvió a traerme a esta ficción.

El movimiento Defend Europe fletó el barco C-Star con el objetivo declarado de patrullar el Mediterráneo y obstaculizar las operaciones de las ONG dedicadas al rescate de personas migrantes.

Resulta inevitable volver a leer El Mediterráneo: el segundo mar muerto desde esta nueva realidad.

La ficción imaginaba grupos organizados actuando en el Mediterráneo frente a la llegada de refugiados. Dos años después, el debate sobre migración, fronteras, rescate y miedo al extranjero había adquirido una dimensión que entonces pertenecía, al menos en este cuento, a la distopía.

Conviene recordar algo: los procesos de deshumanización rara vez comienzan con las mayores atrocidades. Empiezan mucho antes, cuando una sociedad comienza a aceptar que determinadas vidas valen menos que otras.

Fuente: Público, 17 de julio de 2017 — «El barco racista con el que la extrema derecha patrullará el Mediterráneo».

Enlace a la noticia Aquí