Introducción

Vivimos en la era del Big Data marketing, donde cada clic, búsqueda o interacción online deja un rastro que puede ser analizado, almacenado y vendido. Aunque creas que estás fuera del radar, si tienes un móvil o accedes a Internet, ya formas parte del sistema.

¿Qué es el Big Data marketing?

El Big Data marketing es el uso masivo de datos personales para crear estrategias de venta hipersegmentadas. Las empresas, gracias a los algoritmos, saben mucho más sobre ti de lo que imaginas:

  • tus gustos,

  • tus hábitos de consumo,

  • tu situación económica,

  • incluso tu estado emocional.

¿Quién sabe qué sobre ti?

  • Google sabe dónde has viajado (sobre todo si usas Android).

  • Facebook puede detectar si tu relación sentimental está en crisis.

  • Instagram revela dónde vives gracias a los metadatos de tus fotos.

  • Workday, una empresa de RRHH, ha desarrollado un algoritmo que detecta si estás por dejar tu trabajo.

  • Netflix conoce tus hábitos de entretenimiento.

  • Tu operadora sabe cuántas personas viven contigo, si tienes mascota o qué tipo de energía consumes… si se lo dijiste en un concurso online.

¿Y la privacidad?

Plataformas como Facebook, WhatsApp o Twitter promueven una imagen de seguridad, pero eso no impide que tus datos se vean comprometidos en ciberataques o filtraciones.

Cada perfil tiene un valor

Tu información se monetiza. Por ejemplo, una mujer de mediana edad con hábitos saludables en EE. UU. es más valiosa para los anunciantes que otra en España. ¿Por qué? Porque puede recibir más anuncios de productos como:

  • Cirugías estéticas

  • Seguros de salud

  • Moda y viajes

Todo está basado en tu perfil digital.

¿Cómo consiguen tus datos?

Uno de los métodos más comunes es a través de concursos o sorteos online. Por ejemplo:

“Responde estas 3 preguntas sobre tu serie favorita y entra en el sorteo de un viaje”.

Pero antes de finalizar, te piden completar una encuesta obligatoria con preguntas como:

  • ¿Cuántas personas viven contigo?

  • ¿Tienes mascotas?

  • ¿Qué compañía eléctrica utilizas?

  • ¿Tienes seguro de salud?

En realidad, estás regalando tus datos para que empresas como Endesa, Adeslas o marcas de comida para mascotas te contacten con fines comerciales.

Publicidad inteligente

La publicidad digital es cada vez más personalizada. Si buscaste vuelos a Madrid, probablemente empieces a ver banners con promociones de aerolíneas o agencias de viajes.

Y aunque creas que no dejas huella, tal vez participaste en un sorteo televisivo, descargaste una app gratuita o aceptaste cookies sin leer los términos.

¿Podemos escapar del Big Data?

No del todo. Pero sí podemos aprender a ser usuarios más conscientes y gestionar mejor nuestra privacidad. Saber cómo funciona el sistema es el primer paso para no caer en sus trampas.

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Conclusión

El Big Data no es malo en sí mismo, pero su mal uso puede afectar tu privacidad, tu autonomía y tu libertad de elección. No se trata de vivir desconectado, sino de entender el juego digital y aprender a jugar con inteligencia.

Nadie se libra de Big Data si tiene Internet o un móvil inteligente.

 Podemos resistirnos a la evolución de la sociedad online, o simplemente aprender a ser un mejor usuario de Internet.

Yo fomento el buen uso de las redes sociales e Internet, sacar provecho a la infinidad de recursos de libre conocimiento,  que nos ofrece la sociedad digital.

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