Probablemente asociado a un pasado que siempre se recuerda como feliz, producto de una mala gestión de la nostalgia en la infancia: Nos han educado que es preferible tragar, aunque revientes de cáncer,  que hacer duelos de personas que ya no deben estar en tu vida, aunque pertenezcan a tu familia.

A raíz de tanta falta de huevos, surge la generacion positiva, para aprender a adiestrar con psicología positiva, aquello que no nos atrevemos a enfrentar: los cambios, los duelos, la muerte de una etapa, las pérdidas, el desapego, la nostalgia.

Probablemente producto de la anestesia con la que la sociedad nos mantuvo semi-despierto, semi-dormido, confundido, arresacado. Somos de la generación positiva, del pseudo confort y de las grandes oportunidades: no había tiempo de gestionar nuestras emociones.

Probablemente por la cantidad de Prozac que se ha administrado por cantidad de habitante, seamos la generacion positiva

La generación positiva en las redes sociales

Imagen: Blog RHpositivo

Como administradora de redes sociales, tengo varios perfiles de usuarios, además miro muchos tutoriales y sigo a diversos networkers o community manager, en sus post sobre marketing en redes sociales.

  • Los usuarios de las redes sociales, buscan post positivos: humor,  viajes,  filosofía de vida y cada vez más coaching, cambio, regeneración.
  • Estaremos pasando de la cultura de la generación positiva, a la del activismo para el cambio?.
  • Tal vez estemos despertando de la generación positiva, para asumir el reto de que la realidad está cambiando, la sociedad está cambiando, el mundo está cambiando y necesitamos por supervivencia, convertir la generación positiva, en la generación con alas.
  • O simplemente la generación positiva es puro postureo

La psicóloga y escritora del best seller ‘Emotional Agility’,
Susan David, habla en esta charla sobre la tiranía de la positividad “Cuando somos capaces de reconocer nuestras emociones correctamente, más capaces somos de reconocer las causas precisas de lo que sentimos.”

Educación emocional

Aquí radica la clave más importante de la generación positiva, no nos enseñaron a ser felices, nos dieron fórmulas económicas de como lograr ser felices de adulto. No te explican las variantes de la hipótesis: estudio, trabajo, familia, hijos como fórmula de la felicidad, con miles de variantes ( políticas, sociales y emocionales), que  pueden cambiar el resultado. No estamos educados para el fracaso. No estamos educados para la verdadera toma de decisiones y por el contrario, seguimos buscando fórmulas de la felicidad.

No hay fórmula, no existe, toda toma de decisiones implica renuncias, pérdidas. Los duelos te sucederán, el dolor sacudirá tu vida, las decepciones te llegarán. Aunque no te muevas del lugar donde estés,  o te sientas protegido.

No nos educaron para gestionar nuestras emociones. Pero lo realmente positivo, es notar el cambio en el movimiento, en la búsqueda.

No podemos seguir siendo la generación positiva, somos personas llenas de emociones, de cosas que decir y legar, desde el error o el triunfo. Es hora de dejar la máscara colgada, de bajar del escenario, dejar de ser actores de obras ajenas, para recrear la propia.

Antes de decirle a alguien que tiene que ser positivo y utilizar tan superficialmente la palabra esperanza, empatiza un poco con el otro. No hay cosas más cruel que decirle a un enfermo terminal de cáncer,  que es un héroe y que tiene que luchar contra la muerte. Mejor guárdate tu positividad en el bolsillo y acompáñalo a morir en paz.

 

Foto de portada: www.athina.es

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