Hoy en Vaquera del espacio hablamos del fenomenal Bansky y el porque de su magia. No se sabe quien es Bansky, le han intentado poner trampas para descubrirlo, han trazado mapa de sus obras para intentar dar con su identidad. Algunos sospechan de un integrante de  Massive Attack, otros atribuyen la autoría de Bansky a Robin Gunningham vecino de Bristol Inglaterra nacido en 1975.

Bansky street art

Su arte urbano combina escritura con una técnica  similar a Blek le Rat, un grafitero Parisino

Las obras de Bansky son atronadoras, pero lo que realmente lo convierte en un fenómeno,  es el enigma de su identidad y como con contracultura crea su propio marketing y marca personal.

Sin lugar a dudas su última trastada ha sido brillante, burlarse de semejante manera del sistema y de los inversores de arte, detrás del golpe de martillo de vendida su obra en 1,18 millones de euros,   se desintegra ante los ojos de los asistentes y los medios que cubrían la subasta.

“Banksy, él mismo lo ha dicho, hizo el gran montaje teatral de la autodestrucción de Niña con globo en una subasta en Sotheby’s para denunciar la comercialización del mundo del arte. La gran ironía es que no sólo ha contribuido a ella sino que la ha magnificado. El cuadro ha cambiado de nombre, ahora se llama Love in the bin ( El amor está en el cubo de la basura), y ha hecho trizas su valor. De 1,18 millones de euros ha pasado a cotizarse en 2,2 millones, gracias a la trituradora”.

Para los que luchamos contra este sistema empobrecido de talentos, Bansky nos ha regalado un momento de gloria burlándose de esta manera de los pobres con dinero. Mayor es el ridículo cuando su obra sube de precio, y todo gracias a que con la trituradora mató la obra, pero no la esencia y filosofía Bansky que es la rebeldía.

Dejamos algunas de sus obras en Vaquera del espacio.