Comunicación y nuevas tecnologías

Escucho a la gente renegar de las nuevas tecnologías y me enferma. Valoro a los que reniegan de ella y no utilizan las nuevas tecnologías, se aguantan las consecuencias de la incomunicación, ya que todo se organiza mediante grupos y eventos en redes o servicios de mensajería instantánea. Son consecuentes a su criterio con sus actos!. Pero me molestan las personas que critican a las nuevas tecnologías, siendo usuarios asiduos de la mismas. Son esas personas justamente, las que padecen S.I.R,  síndrome de idiota en la red.

Un ejemplo: El que critica que en las redes se comuniquen estados de ánimo, pensamientos, humor, frases. Es tan simple como no entrar a cotillear el muro de alguien, para no leer su estado.

Siempre apelo al lado positivo de las cosas, a la comunicación que genera. En los años 70 mis padres emigraron a Australia desde Argentina, las cartas tardaban un mes en llegar. Hoy gracias al whatsapp y facebook, desde España puedo formar parte del cotidiano de personas en Argentina, que en el tiempo y la distancia, irremediablemente perdería. Porque es cierto que el roce hace al cariño!.

Los medios se crean y en nosotros está la forma en que los utilicemos. En lugar de renegar del presente tecnológico, deberíamos aportar. Las nuevas tecnologías generan trabajo en casa, comunicación entre personas y también intercambio desde el simple al más complejo. La red nos ofrece mucho conocimiento,  que años atrás estaba restringido y por nuestro mal uso, cada día se restringe más y se vuelve pago. Porque no se ha respetado el copyriht y el valor intelectual de nada. El copy and past hizo desastres y todos formamos parte, en mayor o menor medida de él. También la desmesurada manía de compartir noticias, sin contrastar su veracidad . Tampoco informarnos como usuarios de la seguridad en la red. Por no hablar de la gestión del tiempo, no medir su uso.

El problema no radica en la tecnología, repito, sino en su uso o abuso. Durante años renegué de The Matrix, hasta que encontré mi sitio en la red. Todos creemos ser internautas o usuarios avanzados, pero recién estamos caminando en este espacio virtual, donde los códigos de respeto existen y la voz se expande como vehículo del pensamiento.

Un ejemplo reciente, los escaños del partido político «PODEMOS». Movido por las redes sociales. El movimiento de los «indignados» se alimentaba por las redes sociales.

La comunicación ha cambiado, es una realidad. En nosotros está el deseo de comunicarnos y los medios que empleemos. Es nuestra responsabilidad  contrastar, lo que las redes ofrecen como información, para evitar la desinformación con el exceso. Medir los tiempos, evaluar los riesgos. En resumen: ser conscientes que dejamos huellas en la red y navegar con la misma honestidad que en la calle, tomarnos enserio el rol de usuario. No esperar a que otros impongan normas.

Ciudadano del mundo, ciudadano de la red.