Pienso luego existo. Descartes, filósofo y matemático francés. (1596-1650)

El pensar es parte de existencia del ser y solo por ese orden podemos deducir el que existimos, no hay deducción sin pensamiento. El existir no nos conlleva a deducir que existimos, sino el pensamiento. «Cogito ergo sum»,  simbolizaba la supremacía del raciocinio sobre todas las cosas.

Por desgracia, el mundo se rige por existir,  relegando el pensamiento para otro momento. Nos hicieron creer que los pensadores son charlatanes de feria. Nos hicieron temer a nuestro propio pensamiento.

Callando no hay intercambio de ideas, ni retro alimentación, ni aprendizaje, ni participación, ni acción.

Callamos por miedo, desde una opinión política (que nos afecta directamente en el destino de nuestras vidas), hasta las emociones.

Callamos cuando deseamos pedir perdón, o aceptar una disculpa,  y lo hacemos por un mal empleo del orgullo.

Callamos sentimientos  por no parecer cursis.

Callamos el enfado, la ira,  por guardar la imagen y las apariencias.

El pensar, el arma más poderosa que dispone el hombre, es relegada por el existir……por el existimo.