Soy cabrona y atrevida. Aprendí a reinventarme

Lo que no nos mata nos hace resistentes, además de agradecid@s de las pequeñas cosas de la vida,  las que realmente importan. También en el proceso aprendemos a ser cabronas.

Qué me paso?

He vivido unos cuantos años de desgracias que se acumulaban. Infertilidad, endometriosis, menopausia precoz, depresión y la espera de un hijo deseado durante silenciosos años. Cuando lo tengo en mis brazos y corazón, mi compañero se convirtió en un enemigo implacable e inhumano, ese mismo quien juró amarme y respetarme hasta que la muerte nos separe,  demostró que solo estaba para los tiempos de bonanzas, dejó de manifiesto una frialdad espantosa y un nivel de crueldad, resentimiento y falta de hombría descomunal. Vi pudrirse y morir a quien más amaba de cáncer: mi madre. Tuve que abandonar mi empresa, mi proyecto y también mi profesión por traición de mis socios.  Tuve que empezar de cero con un hijo , una hipoteca e inmorales deudas de un matrimonio nefasto con un canalla sin moral,  y por sí eso fuera poco, vi como «amigos» me dieron la espalda o en lugar de un hombro, una lista de juicios y reproches.

Y saben que?. Llegue a odiar tanto la vida que mi vida tampoco importaba. Pero esos ojitos de mi amado hijo tan vivaces, su dulzura, su cariño, su personita tan noble, hicieron que no claudicara. Las palabras de mi madre grabadas en la memoria, su ejemplo y muchas manos de personas,  que la vida puso en mi camino de forma no casual, me demostraron que nunca llevas una cruz más pesada de la que puedes soportar.

Puede que mi historia le sirva a alguien que haya perdido la fe. No la pierdas!. De la noche a la mañana tu vida puede cambiar y puedes resurgir de las cenizas como el Ave Fénix. Puedes despertar a una nueva realidad. Una que ni siquiera imaginabas que EXISTÍA o merecías vivir.

Como me aconsejo un amigo: lo único que no debemos perder en el duelo,  es la dignidad y a ella me aferre. Y al ejemplo de una gran mujer que tuve el honor de compartir 39 años de mi vida como figura de madre, que vivió y murió de pie y no arrodillada. Esa fue su ultima voluntad y la cumplió a raja tabla , por protegernos de su propio dolor y calvario.

No podía fallarle a ella, ni a mi hijo, que también es un superviviente con una dura historia pasada . A él lo conocí con una radiante sonrisa y un apretón de dedos,  y para mí ese fue el momento de nuestra alianza y mi compromiso. Él se convirtió en presente y futuro, él era mi vida y no las circunstancias…..

Detrás de cada persona hay una historia de vida, resignación, duelo y lucha. No juzgues!, mejor céntrate en ser mejor persona!.

PD: Tenia que llegar el día que los Planetas se alinearan, sé que mi mamá es parte de este fenómeno .

Gracias amigos por su cariño, su empatía, su paciencia, por no hacer juicios de valores superfluos, por creer en mi persona…. Por estar ahí en momentos difíciles!. Gracias familia por estar a mi lado a pesar de los 14.000 km de distancia. 

And thank you for teaching me the value of true love. My partner, our family.